C
"Soy un Job sin amigos, sin dios, sin lepra."
Los vimos al mediodía, quiero decir: al mediodía. En el centro. Todos los pájaros están muertos, regados en la calle. Comenzaban a caer. Algunos estallaron el en aire, otros, se arrojaban contra las paredes, los cristales, los peatones. Es imposible andar por la ciudad sin aplastar sus pequeños cuerpos, sin escuchar como sus cabezas crujen a cada paso dado, sin setir como sus coágulos, sus víceras se pegan a las suelas como esperando la resurreción, como implorando perdón y nuevos cielos. Primero uno: azul, recién nacido, si los pájaros nacen alguna vez.Parecía un feto. Lo trajo ç. DIjo que se lo había encontrado bajo un árbol, que probablemente cayó del nido. Entonces lo comprendimos todo. K luchaba contra el argumento y los cigarros. 12:00. La hora del rumiante. ☻ miró al segundo, al tercero, comenzaron a caer a montones. Afuera las sombrillas no se hicieron esperar. ç comenzó a entonar el himno nacional; todos lo seguimos a coro. En el techo se escuchaban golpes, chillidos, los gritos de los pájaros. El llanto de las aves y sus lágrimas dijo Sergio K. Estoy tranquilo.
EMcioran
Los vimos al mediodía, quiero decir: al mediodía. En el centro. Todos los pájaros están muertos, regados en la calle. Comenzaban a caer. Algunos estallaron el en aire, otros, se arrojaban contra las paredes, los cristales, los peatones. Es imposible andar por la ciudad sin aplastar sus pequeños cuerpos, sin escuchar como sus cabezas crujen a cada paso dado, sin setir como sus coágulos, sus víceras se pegan a las suelas como esperando la resurreción, como implorando perdón y nuevos cielos. Primero uno: azul, recién nacido, si los pájaros nacen alguna vez.Parecía un feto. Lo trajo ç. DIjo que se lo había encontrado bajo un árbol, que probablemente cayó del nido. Entonces lo comprendimos todo. K luchaba contra el argumento y los cigarros. 12:00. La hora del rumiante. ☻ miró al segundo, al tercero, comenzaron a caer a montones. Afuera las sombrillas no se hicieron esperar. ç comenzó a entonar el himno nacional; todos lo seguimos a coro. En el techo se escuchaban golpes, chillidos, los gritos de los pájaros. El llanto de las aves y sus lágrimas dijo Sergio K. Estoy tranquilo.
